Unos de mis pasatiempos preferidos mientras voy caminando por la calle es intentar verle la ropa interior a las chicas, ya sea en el metro, en el autobús, en el tren o subiendo las escaleras del metro. Lo difícil es verles las bragas, porque en primer lugar deben de llevar falda y que sea bastante cortita porque sino te puedes partir los ojos que no lo conseguirás. Además este requisito solo se cumple en verano, por lo que realmente mi hobby solo lo puedo realizar desde mayo a septiembre.
Cuando lo consigo es como una bocanada de aire fresco, realmente me alegra el día totalmente gratis, me siento totalmente realizado. Espero que ninguna se entere porque sino ninguna chica querrá sentarse cerca mía en el transporte público y me harían publicidad mala en internet.
Lo más fácil es intentarlo en las escaleras del metro, cuando estás subiendo y tienes una chica delante. Te tienes que colocar a unos cinco metros o más de ella para conseguir el ángulo adecuado, agachar un poquito la cabeza, disumular para que nadie te pille y rezar porque venga una corriente de aire y se le levante un poco la falda.
A mi parecer una de las razones por la que me alegra tanto es la dificultad, date con un canto en los dientes si consigues vérselas a una a lo largo del día. Si fuera pan comido me pasaría varias veces al día y ya se sabe que la rutina aburre un poco. Rojas, azules y moradas, pero mis preferidas son las blancas.
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